Conoce el discurso realizado por el alcalde Jorge Sharp en la ceremonia protocolar para el segundo período de la Alcaldía Ciudadana

Junio 28th, 2021 | by admin
Conoce el discurso realizado por el alcalde Jorge Sharp en la ceremonia protocolar para el segundo período de la Alcaldía Ciudadana
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Discurso ceremonia protocolar segundo periodo Alcaldía Ciudadana de Valparaíso

Jorge Sharp, alcalde de Valparaíso

Vivimos una época donde las preguntas fundamentales vuelven a tener plena vigencia. El debate entre lo viejo y lo nuevo adquiere un vigor que era insospechado hasta hace algunos años. La sola instalación esta semana de la Convención Constitucional, es clara señal de una esperanzadora incertidumbre que recorre cada rincón de nuestro país. El cambio que se ha comenzado a producir, tiene su reflejo en este “lunes municipalista” que habilitará en diversos territorios una nueva corriente de gobiernos locales.

Es que la sociedad chilena, y la porteña como su fiel reflejo, está cruzada por un conjunto de contradicciones derivadas de décadas de neoliberalismo y de una democracia que nos ha entendido como consumidores y no como ciudadanos soberanos, de la cuales fuimos protagonistas, testigos y observadores, según sea el caso, el 18 de octubre del año 2019.

Los territorios y las ciudades de nuestro país han sido producidas y planificadas estos 30 años de tal forma, que hoy muchas de ellas son zonas de sacrificio ambiental, sufren el abandono sistemático por un asfixiante centralismo, amplios sectores populares experimentan la pérdida de bienestar, cuentan con altos índices de desempleo y muchos empleos con sueldos indignos. Se hacen evidentes las desigualdades socioeconómicas, territoriales y de género, que son profundamente segregadas y no garantizan el derecho a la vivienda y a un hábitat seguro. 

Valparaíso no se encuentra ajeno a esta realidad. 

Desde hace un poco más de 4 cuatro años, el Municipio de Valparaíso ha trabajado junto a la comunidad y la ciudadanía porteña para hacerle frente, sin atajos y soluciones mágicas, al abandono de nuestra ciudad. Decidimos no hacerlo con más de lo mismo. Tomamos en ese sentido una decisión difícil, que fue atacada sin contemplación por la vieja política, fue incomprendida y resistida por parte importante de la elite y finalmente apoyada de forma mayoritaria e incuestionable en las últimas elecciones por los porteños y porteñas: empujar en una ciudad tan compleja como la nuestra, una estrategia de transformación democrática del territorio.

Esta estrategia y nuestro trabajo cotidiano ha sido acompañando en todo momento por la convicción que el territorio y las ciudades pueden ser espacios reclamados para la vida digna, para alcanzar amplios grados de bienestar socioeconómico para todos y todas y donde la realización de la felicidad humana, familiar y comunitaria es posible; para pensar la democracia no como un conjunto de ritos sino como acción colectiva, como la administración de aquello que nos es común; en definitiva, como espacios para edificar una sociedad pos-neoliberal, es decir, para la transformación nacional desde abajo. Para la Alcaldía Ciudadana de Valparaíso las ciudades, como señala el geógrafo David Harvey, son las fábricas del siglo XXI. 

Los logros, aciertos, avances, proyectos del período que hoy cerramos son conocidos, como también los errores y dificultades. También lo son las consecuencias en la ciudad de los diversos desastres naturales, incendios, estallidos sociales y la actual pandemia. No es tarea de estas palabras dar revista a aquello, sino más bien apuntar que el comienzo de esta nueva etapa edilicia demandará la profundización y mayor realización de esta estrategia. 

La transformación democrática de las ciudades permite intentar una respuesta a la polaridad destituyente/constituyente propia de los agitados tiempos que corren, pero en particular a algunas preguntas fundamentales, como son ¿hacia dónde vamos y cómo avanzamos? 

Fruto de la experiencia de planificación participativa del primero período, hoy contamos con una mirada y una propuesta de desarrollo para el territorio muy ambiciosa, y por ello ajustada a los tiempos que corren. Nuestro Plan de Desarrollo Comunal cuenta con una no disimulada orientación pos-neoliberal, está centrado en el Buen Vivir a partir de cinco ejes estratégicos: gobierno local y planificación participativa; desarrollo territorial sostenible; justicia social, de género y derechos comunes; desarrollo económico local integrado; y mitigación y adaptación al cambio climático; y permitirá articular todas las capacidades y esfuerzos productivos de la ciudad de carácter público, privado y comunitario en torno a tareas comunes para los próximos 10 años.

En sintonía a este plan de desarrollo, se encuentran, por tanto, las prioridades de la Alcaldía Ciudadana para lo que queda de año 2021, las cuales están fijadas en las 40 primeras medidas que fueron presentadas a la comunidad en el marco del proceso electoral, cuyo contenido se encuentra disponible en todas las plataformas digitales de la Municipalidad.

 

 

Más allá de la inmediatez y urgencia que supone toda acción de gobierno, aparecen cuatro objetivos transversales, que se relacionan entre sí, que nos parece importante poner de relieve en estas palabras:

El primero, la reactivación económica, a partir de la integración del conjunto de polos y vocaciones consolidadas y emergentes que tendrá como objetivo recolocar a Valparaíso en la senda de las tendencias económicas mundiales vinculadas a la producción de conocimiento y tecnología, a la sostenibilidad ambiental y la justicia laboral y territorial; 

El segundo, la recuperación de nuestras riquezas, para sacar a Valparaíso de su empobrecimiento, a partir de un nuevo ordenamiento de nuestro suelo que garantice vivienda digna y un nuevo hábitat a través de un nuevo Plan Regulador Comunal; avanzando sin marcha atrás en el proceso de recuperación del Sitio Patrimonio Mundial y el patrimonio de nuestra ciudad, como sus ascensores; en el gran desafío que supondrá repensar y proyectar el patrimonio ambiental de nuestra ciudad desde una mirada de siglo XXI, como lo haremos respecto al relleno sanitario El Molle cuya licitación se encuentra pronto a vencer.

El tercero, el desarrollo de una intensa estrategia de desarrollo humano y social, centrado en el bienestar de los niños, niñas, adolescentes, mujeres y personas mayores más sencillos y humildes de nuestra ciudad; en el trabajo constante y silencioso en los barrios y sectores más abandonados y con menos presencia pública y municipal; y en la promoción de la organización social, especialmente ahí donde es una difícil tarea, a partir de inversiones, programas y otras acciones acordadas con la comunidad.

Y el cuarto, redistribuir el poder hacia las comunidades para que tengan soberanía para definir la gestión de los asuntos comunes de su barrio, sector o cerro, a través del trabajo que realizarán en conjunto a las Oficinas Municipales de Zona, a partir de planes de barrios y otras acciones participativas. 

Sin embargo, la interrogante más interesante a la que se enfrenta la estrategia de transformación democrática de los territorios es quizás otra de muy antigua data ¿de dónde viene el poder o dónde está el poder? 

Para el proyecto de la Alcaldía Ciudadana de Valparaíso, el poder no está en las instituciones. No está en los salones, oficinas o pasillos de los municipios, congreso o ministerios, incluso ni en el mismísimo palacio presidencial. El poder para pensar el desafío de la nueva vida, de la nueva ciudad, de la nueva sociedad, tarea de la época que nos toca vivir, ese poder destituyente e impugnador y a su vez creativo, edificante, constituyente, ese poder está en la gente. 

El poder está donde está la gente, el poder está en la comunidad organizada. 

El poder está en las cientos de iniciativas de alimentación comunitaria de Valparaíso sostenidas por dirigentes y, en especial, dirigentas que durante un año se preocuparon de alimentar a miles de niños, niñas, mayores, desempleados y barrios enteros; el poder está la organización vecinal y su capacidad para convertir el abandono de sus barrios, en lugares dignos, amables y llenos de vida para su comunidad; el poder está en aquellos y aquellas que se han organizado durante años para defender por sus barrios y territorios de los peligros de un desarrollo económico avaro que atenta contra la vida común y ambiental y que hoy ejercen un poder de planificación nunca antes visto en la ciudad que no tiene marcha atrás; el poder está en los hombres y mujeres que nos cuidan desde cada centro de salud primaria de la ciudad de la pandemia más terrible de los últimos 100 años con gran profesionalismo, creatividad y un tremendo sacrificio; el poder viene de esa enorme comunidad formada por cada creador y creadora, productor y productora, organizador y organizadora, artista, tramoya, escenógrafo, cantora, poeta, que constituyen un armónico ecosistema cultural y artístico único en Chile que es pieza clave del progreso y desarrollo de nuestra ciudad; el poder está en los jóvenes y las organizaciones juveniles que en todo el territorio y en los más diversos ámbitos, embestidos de la fuerza ética que supuso la revuelta de octubre, han asumido el rol de luchar por sus comunidades, por sus barrios y por las antiguas y nuevas generaciones; el poder está en las mujeres y sus organizaciones, que hoy son mayoría en este concejo por primera vez en la historia, y su incansable lucha por concebir nuevas formas de relaciones sociales más humanas, más solidarias, más justas, más igualitarias; el poder está en la fuerza económica que constituyen quienes emprenden con identidad territorial, generan riqueza local y trabajo para miles de vecinos y vecinas; el poder está en cada trabajador y trabajadora de Valparaíso independiente de su escolaridad, oficio, técnica, profesión que ejerza, porque en sus manos hoy más que nunca está la posibilidad de construir un lugar mejor para sí y su familia. 

El poder de la gente, en definitiva, es un poder territorial democrático, que entiende a las instituciones como herramientas para la realización de sus sueños y anhelos, y a las autoridades y liderazgos individuales y colectivos, como celadores y colaboradores y no usurpadores de dicho poder, de-construyendo así la vieja tensión entre la democracia representativa y democracia participativa.

En términos concretos, en este dilema la sociedad nacional se juega la posibilidad que la Convención Constituyente no reproduzca un nuevo parlamento y tenga el fin de todos esperamos, y en estas tensiones nuestra ciudad espera que la Alcaldía Ciudadana, el nuevo Concejo Municipal y los funcionarios y funcionarias municipales estén a la altura del mandato popular de mayo.

La asunción del nuevo Concejo Municipal marca el inicio de una nueva época política en Valparaíso. Las fuerzas políticas que dominaron la escena local durante décadas y que recurrieron a todo tipo de artimañas para dañar a la Alcaldía Ciudadana en el último tiempo, tuvieron una derrota inapelable. Su nueva configuración representa de manera nítida la diversidad de Valparaíso, que mejor muestra de aquello que por primera vez en su historia el Concejo Municipal tendrá una mayoría de mujeres, por ello extiendo nuestro afectuoso saludo y reconocimiento a Zuliana, Alicia, Camila, Carla, Gigi y Marianela. También a los concejales que por primera vez asumirán esta función, Thelmo, Vladimir y Dante, la mejor de las suertes para ustedes.

Nuestra disposición hacia el nuevo Concejo Municipal y hacia la comunidad será clara. Tal cual señalamos en la presentación del nuevo equipo directivo de la Alcaldía Ciudadana el día viernes 18 de junio en el Museo Baburizza, seremos una Alcaldía transformadora, constituyente, territorial, descentralizada, popular, participativa, de los trabajadores y trabajadoras, de servicio público, de 24 horas, de gestión colaborativa, innovadora, articuladora, eficaz y eficiente, transparente, comprometida con la probidad y de trabajo colectivo. 

Por último, quiero saludar a mis compañeros y compañeras de proyecto, invitándolos a seguir trabajando y luchando, como lo han hecho hasta ahora, por la gente y por Valparaíso. Saludar y reconocer el trabajo de cada funcionario y funcionaria de la Municipalidad y la Corporación Municipal y señalarles que Valparaíso cuenta con ustedes. 

También a mi familia y mi compañera, por su amor.

Muchas gracias.

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